Año I, No. 1 * FEBRERO-ABRIL 2008

Entrevista al compositor Timo-Juhani Kyllönen


Por Carlos Alberto Castro S.

carlos.castro.s@laretreta.net

Durante el descanso de una ajetreada sesión de ensayos la noche antes del estreno centroamericano de las obras de este compositor, director y acordeonista finés, La Retreta lo entrevistó después de observar por un rato el trabajo que hacía con los jóvenes alumnos de la Academia Bach, en San Pedro de Montes de Oca. Aún con sudor en su frente por el rigor y la pasión con que trabajaba con aquel coro femenino y aquella orquesta y con un fluido manejo del idioma castellano, conversamos un ameno rato con él. Hombre grande tanto física como espiritualmente, contrasta su estatura como compositor con su gran humildad y sencillez al tratar y al hablar.

 

¿A qué se debe el honor de tener su visita en Costa Rica? ¿Cómo se gestó el proyecto que lo trajo al país?

Yo estudié con Julio Cordero —cuerdista y director de la Academia Bach, institución privada de enseñanza musical a nivel pre-universitario— en Rusia, nos encontramos en Moscú alrededor de la década de 1980. Él escuchó la interpretación de mi Cuarteto de cuerdas no. 1 (op. 3), tocado por un cuarteto soviético, por medio de haberle dado yo una copia en cassette de la grabación de una radio moscovita. Luego de unos 22 años, él parece que escuchó aquella grabación varias veces y se acordaba aún de mí. Después comenzó el auge de la Internet y se dieron mayores facilidades para la comunicación, por lo que buscó mi nombre y encontró mi dirección de correo electrónico. Después me escribió, comentándome que sería muy interesante poder hacer juntos un proyecto algún día, que siempre se acordaba de mí con cariño. Básicamente ese fue el verdadero comienzo del proyecto. Luego comenzamos a intensificar la comunicación, por correo electrónico y telefonía por Internet desde Finlandia hasta Costa Rica —en estos días todo es posible, ¿no?, no cuesta nada (se ríe)—.Y empezamos a planificar todo esto; también con apoyo de recursos del Ministerio de Cultura de Finlandia conseguí el tiquete aéreo hacia acá. Y por supuesto, ya en Costa Rica, el soporte de la Academia Bach al proporcionar un coro y una orquesta de cámara, de su propia escuela, que se necesitan para interpretar las obras que escogimos para interpretar, teniendo en cuenta los medios musicales que teníamos a disposición además que era mi primera vez en venir, por cierto, soy el primer compositor finlandés que visita Costa Rica, dirigiendo sus propias composiciones.

 

¿Cuál es su impresión sobre el país y la actividad musical que se desarrolla? ¿Ha podido conocer o tener algún contacto con algún compositor costarricense?

Me encontré con Eddie Mora, compositor y decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica. Lo más interesante fue saber que él se encontraba en Moscú para aquella época de los ochenta, y recordamos habernos encontrado una vez, muy de prisa. Más bien fue con Julio Cordero con quien tuve más contacto, porque vivíamos en la misma residencia. Por cierto, ellos tenían un cuarteto de cuerdas formado, por lo que por ahí surgió el interés de que ellos tocaran el susodicho cuarteto, pero después tomó cada uno diferentes rumbos. Sin embargo, ese cuarteto fue el medio para que nos reuniéramos 22 años después.

 

¿Cuáles son sus influencias más importantes como compositor? Sabemos que profundizó sus estudios en composición en el prestigioso Conservatorio Tchaikovsky, ¿ciertos compositores, algún profesor en especial?

Bueno, yo tenía muy buenos profesores; las principales materias las impartían tres compositores de gran escuela: en instrumentación y orquestación, Juri Fortunatov, quien había sido alumno de Prokófiev, ya puede imaginarse la tradición con la que tuve contacto. Después, (Alexander) Chugaev, que me enseñaba contrapunto, fue alumno de Shostakóvich; también, Aleksei Nikolajev, también alumno de un reconocido compositor moscovita y profesor de grandes músicos.

Timo-Juhani Kyllönen

 

¿Cómo describiría su propia música en términos técnicos: sin necesidad de escucharla— aunque eso no tenga sentido, en realidad— cómo la definiría?

Es muy difícil definir la propia música de uno, de hecho hay un dicho que dice que “cuando terminan las palabras, comienza la música”. Entonces, yo siempre he creído en el poder de la melodía. También he querido transmitir emociones musicales y para mí es importante mi fe en Dios, como fuerza o energía cósmica. Y yo intento con mi música transmitir dicha energía positiva y creo en que la bondad sostenga al mundo. Hay que luchar contra la maldad en todas sus formas y todo lo que significa ella, justamente tratar de liberar nuestra alma de toda esa suciedad moral (intrigas, envidia, vanidad, egoísmo) para poder transmitir esa energía positiva. Yo creo que esa es mi misión: trasmitir por medio de mi música esa energía bondadosa, para que la gente la sienta y haga que se sientan mejor y más armónicos y así poder sanarse o sentirse psicológica o espiritualmente mejor.

 

¿Qué sentimiento le produce el participar en ambos bandos de la creación musical? El componer y dirigir sus propias obras, participar directamente en la ejecución.

Yo tuve una formación como director de orquesta por alrededor de cinco años, sino no estaría al frente de la camerata, dirigiéndolos, porque es una técnica y una profesión. Además de eso, he hecho mi carrera también como intérprete, del acordeón, en mi caso. Si quiere, puede revisar una película documental que se encuentra en el siguiente sitio de internet: http://www.karlikfilms.com/english_site/documentaries.htm (bajo el título “2006 Timo-Juhani ja linnut/Timo-Juhani and birds”), donde estoy improvisando pajaritos con el acordeón, por si quieren verlo. Hasta ahora soy un músico, un acordeonista activo, pienso que es importante para un compositor serlo. También dirijo un coro de mujeres, allá en Finlandia. Pero también he tratado de justamente no desempeñar más la faceta de intérprete que la de compositor, porque le robaría tiempo a lo que es la composición. El coro se puede mantener perfectamente, no absorbe tanto tiempo. Pero uno como compositor no puede comenzar a hacer una carrera como director de orquesta, sino no hubiese llegado ya a mi opus 80. Entonces yo decidí que lo más importante para mí iba ser transmitir mi energía positiva a través de mis composiciones. Pero al dirigir, también estoy trasmitiendo esa misma energía. Entonces es bonito hacer ambas tareas en completo: compongo y dirijo. Y quizás sea interesante también para los músicos y el coro. Hoy día, muy pocos compositores dirigen o se mantienen en contacto directo con el mundo musical. Eso ayuda mucho a entender cómo es que hay que escribir para coro, cómo hay que escribir para orquesta, para que funcione. No es la teoría, sino la práctica la que enseña. Yo aprendido mucho de eso porque he dirigido orquestas y coros, a través de esa práctica directa.

 

¿Cuáles son algunos de sus logros más destacados como compositor?

Pronto va a salir un disco con mi música, hay un montón de cosas buenas que han pasado. Pero, por ejemplo, hace un año exactamente, el 6 de marzo, hubo un concierto en Saint Petersburg, con la orquesta sinfónica de esa ciudad (St. Petersburg Capella Symphony Orchestra), donde se hizo un concierto monográfico con mi música orquestal: ciento veinte músicos tocando allá. Era maravilloso, porque, además de que en dos semanas hicimos un disco, tuve un muy buen contacto con la orquesta y muchos se me acercaron para decirme que les gustó mucho tocar mi música. Y claro que eso da mucha fuerza para continuar. Ese disco va a salir por Alba-Naxos Records, si revisan mi página web en mayo van a ver cuando salga y va a haber un link; incluye mi Sinfonía no. 1 (op. 8), mi Concierto para acordeón y orquesta (op. 60) un Concerto Grosso (op. 65) y el Poema Sinfónico ‘Lichtenthal’ (op. 43). Además va salir otro CD con mi música espiritual con órgano y canto. He tenido un montón de conciertos, por ejemplo en Nueva York hubo uno con mi música el Teatro de Lexington Avenue y otra experiencia maravillosa en la Saint Petersburg Church. En otra ocasión tuve la oportunidad de dirigir unas 250 mujeres cantantes profesionales y orquesta sinfónica, que lo recuerdo con cariño.

 

¿Qué puede hablarnos sobre proyectos futuros u obras en las que esté trabajando?

Justamente, mi ciudad va a cumplir 550 años de haber sido fundada y me comisionaron la composición de una Misa de cinco partes: Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei. Es una obra que va a ser interpretada el 15 de agosto en la ciudad finesa donde vivo, Esbo. Fue un gran honor, porque vino de parte de un festival muy importante y va a ser muy grato estar presente porque va a ser interpretada por la Orquesta de la Ópera Nacional de Finlandia, coro, solistas y órgano. Es una obra de unos 30 minutos de duración y que recién terminé antes de venir hacia Costa Rica. También se va a presentar en Madrid una ópera mía en español, “El Libro de los Reyes”, con textos de Maritza Núñez.

 

A propósito de eso, noté que usted utiliza textos de ella en varias de sus obras. ¿Qué relación artística tiene con ella?

Sí, de hecho ella fue mi primera esposa, estuvimos casados por doce años. Hoy en día seguimos siendo muy buenos amigos; ella escribe libretos y trabajamos en ellos. Ahora estoy casado por segunda vez, tengo tres hijos de mi segundo matrimonio.

 

¿Qué expectativas tiene para su próxima visita al país?

Espero que tal vez podamos desarrollar alguna actividad más a nivel universitario, he tenido conversaciones preliminares para venir a algún tipo de seminario, a través del maestro Eddie Mora, y hay posibilidades de repetir la experiencia de hacer algún concierto con la Academia Bach en el futuro. También hay otros músicos interesados en que yo vuelva, tal vez ahora sí con el acordeón.

 

RESEÑA BIOGRÁFICA
Nacido en el año de 1955, estudió acordeón y dirección de orquesta en la Academia de Música Gnesin de Moscú, con el Maestro Friedrich Lips (acordeón), Boris Jegorov y Serguei Trubachov (dirección). Luego de obtener su diploma de Maestría en instrumento, dirección orquestal y pedagogía, el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú le ofrece una beca para continuar estudios de composición (1982-1986). En dicho Conservatorio estudia composición, orquestación y contrapunto con los compositores Aleksei Nikolajev, Juri Fortunatov y Alexander Chugaev, dando su examen final en la primavera de 1986. El Conservatorio Tchaikovsky organizó un concierto con sus obras en abril de ese año interpretadas por reconocidos músicos moscovitas y coros. Este ha sido el primer concierto dedicado enteramente a las obras de un estudiante extranjero. En el verano de 1986 el Festival de Helsinki organizó otro concierto con sus obras. El Señor Kyllönen ha compuesto más de 80 obras de distintos géneros: dos óperas, dos sinfonías, poemas sinfónicos para orquesta, obras para coro y orquesta, conciertos para solistas y orquesta, música de cámara y música para películas. Su música se ha grabado en Finlandia, Japón, Canadá y Venezuela.Asimismo, ha dado conciertos con su música en Rusia, Finlandia, Francia, Irlanda, Israel, Perú, Alemania, Brasil, Estados Unidos, Suecia y, recientemente, Costa Rica.Desde 1986 hasta el 2003 enseñó teoría musical en la Academia Sibelius, también lo ha hecho en la Universidad de Helsinki (departamento de musicología).Ha recibido varias becas del gobierno finlandés.Actualmente se desempeña como acordeonista, director de orquesta y coros.

Haga click aquí para visitar la página web del maestro Timo-Juhani Kyllönen