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Año I, No. 3 * JULIO-AGOSTO 2008Entrevista al tenor costarricense Danilo Chavez
Por Manuel Matarrita
Cuéntenos un poco sobre su experiencia en el mundo del canto lírico, particularmente sobre su carrera como cantante en Costa Rica.Mi formación técnico vocal y musical la inicié en el antiguo Conservatorio de Castella (actual Colegio Artístico Castella) hace casi 40 años, bajo la tutoría del gran maestro, el bajo Claudio Brenes, y gracias a una beca otorgada por el otrora formador de artistas maestro Arnoldo Herrera. Continué mis estudios en la Escuela de Artes Musicales de la UCR, bajo la tutoría también de otros maestros y posteriormente realicé estudios privados de canto en New York con la maestra Clara Rousce. Soy cantante y miembro fundador de la Compañía Lírica Nacional desde el año 1981, con la cual he participado en varias óperas, zarzuelas y conciertos. He actuado como solista con las Sinfónicas de Costa Rica, Conservatorio de Castella, Santa Ana y la de Heredia. He participado en múltiples conciertos y recitales en Costa Rica y en algunos países. He incursionado en la actuación, locución, educación e investigación de la voz hablada y cantada. He cantado todos los géneros, a saber: ópera, opereta, zarzuela, cantata, oratorio, sinfónico coral, ópera rock, recitales, etc. En resumen: en Costa Rica he sobrevivido como cantante lírico gracias a que me desempeño a tiempo completo como profesor de canto y voz hablada al igual que ofreciendo recitales en distintos espacios tales como casas de cultura o iglesias varias veces al año. También he sido preparador vocal de coros y teatro (Escuela Arte Escénico de la UNA y grupos independientes).
Personalmente, ¿cómo valora el desempeño de la CLN (Compañía Lírica Nacional) a lo largo de sus años de existencia, en el desarrollo profesional del canto lírico del país?
La CLN se ha desempeñado más como un ente productor de espectáculos líricos circunscrito a nuestra capital que como un ente generador de formación, promoción y extensión del canto lírico en Costa Rica. El mayor problema se genera por ser un puesto politizado, y contar con un paupérrimo presupuesto. Considero que la CLN no ha creado condiciones mínimas para profesionalizar el cantante lírico nacional. El presupuesto es diezmado por la burocracia y el “montaje” anual de un espectáculo operístico principalmente. No se nota un lineamiento a seguir por cada nueva dirección sino su verticalidad en la selección del espectáculo y no de la promoción del artista lírico nacional. La CLN fue fundada para crear un espacio para profesionalizar al cantante nacional, pero tal parece que ya perdió su razón de ser, pues existe por nosotros pero no para nosotros. Ha devenido en un feudo de cada director. No siempre se cumple con el requisito legal y constitucional de igualdad de oportunidades en el criterio de selección de elenco, tampoco se proyecta allende la capital, para generar fogueo al nacional que alterna con elenco extranjero. No hay presupuesto para conciertos de extensión salvo cuando son invitaciones de embajadas o instituciones estatales que aportan presupuesto. Eventualmente se estuvo realizando talleres y lecciones magistrales muy buenas para cumplir con un verdadero cometido de la CLN, en materia de formación integral , pero… no se le dió continuidad, En fin, la única continuidad palpable es la improvisación. Pregunto también: ¿A cuál institución artística nacional le corresponde el rescate de óperas o zarzuelas de compositores nacionales, sino es a la CLN? La CLN debe ser un espacio que genere condiciones para que los artistas líricos nacionales podamos crecer y llegar a fomentar un nivel de profesional alternando con extranjeros, y no ellos con nosotros. Acaso no es risible por ejemplo... ¡Siete funciones para un extranjero y una para un nacional. como ha sucedido a un destacado tenor nacional entre otros! Por su origen, la CLN está obligada a promover primero al artista lírico nacional y no utilizar los fondos públicos para patrocinar cantantes extranjeros, eso sí lo lo puede hacer una empresa privada del espectáculo como parte de su razón de ser.
Precisamente, la CLN este año estará presentando un montaje de la ópera “Faust” de Charles Gounod. Esta obra reviste una gran importancia para el país, porque fue la obra con que se inauguró nuestro Teatro Nacional en 1897. Noventa años después, la Escuela de Artes Musicales de la Universidad de Costa Rica realizó una producción con selecciones de esta ópera, en la que usted participó. Cuentenos de esta experiencia.
Realmente el montaje de las principales escenas de la ópera “Faust” que montaramos en el año 1987 fue todo un proceso de integración de escuelas universitarias, fue sumamente didáctico el trabajo de mesa actoral, vocal y musical. Una experiencia muy rica en formación por la exigencia académica que respaldaba a este espectáculo multidisciplinario. En mi modesta opinión fue uno de los mejores espectáculos semiprofesionales que se haya puesto en escena, pues alternamos profesionales y estudiantes en un espectáculo de alto calibre multifacético como lo es la ópera, bien lo dice su origen: la obra completa!
¿Considera que, tanto en el pasado como en la actualidad, ha habido igualdad de oportunidades para los profesionales líricos de nuestro país?
Categóricamente, ¡no!
¿Cuál es su opinión sobre las iniciativas privadas (profesionales y semi-profesionales) que, en los últimos años, han surgido como una nueva alternativa para el montaje y producción de óperas y zarzuelas en el país?
Me parecen justificables como respuesta a la falta de promoción y visión limitada de la CLN. Eso refuerza mi respuesta a su pregunta anterior. Además, fomentan una sana competencia que redunda también en ofrecer mayor y continua fuente de trabajo para los cantantes líricos nacionales al brindárseles exigencia y fogueo. ¡Ningún artista nace grande!
¿De acuerdo a su experiencia en la lírica, qué aspectos creen que deben mejorarse o renovarse en el medio costarricense? ¿Qué aspectos del pasado creen que han desmojarado ahora? Y también, ¿qué ventajas encuentra en la actualidad con respecto a épocas anteriores?
Fundamentalmente es un asunto de educación a nivel de la promoción de la naturaleza de nuestro género lírico. Por ejemplo, podrían aprovecharse ciertos eventos masivos para involucrar al público a degustar el canto “clásico” e ir haciéndolo más accesible a la masa. Salgamos del tradicional escenario. San José no es Costa Rica. Personalmente he saboreado esta experiencia con el Castella en sus años dorados y con mis conciertitos de turno en pueblos y con mis discípulos de mi academia particular. Los artistas líricos no debemos de manera alguna depender de la CLN. Al menos yo no lo hago, porque hay que generar o buscar espacios para darnos nuestro lugar y sobrevivir en este país con un mercado tan paupérrimo en el arte de la lírica. Seamos realistas: ahora escasean los mecenas, pero sí hay patrocinadores. Recordemos que la mística no se cocina y los cantantes líricos tenemos necesidades igual a todo mundo. Ahora existen cantantes músicos profesionales que son egresados de la UNA o UCR. Existen escuelas de música públicas y privadas que incentivan a tener la opción de ser un profesional de la Música. Resumiendo: actualmente hay más oferta y opción de formación integral en el mundo del espectáculo lírico.
Usted ha ejercido una larga labor como docente. Desde su perspectiva, ¿cuáles son las condiciones primordiales que debe reunir un cantante lírico para poder tener éxito en el medio (desde luego además de tener un potencial vocal)?
Particularmente creo que alguien que desee profesionalizarse en el campo del canto lírico, amén de tener consabidas condiciones vocales y musicales, debe tener una sólida formación académica en su campo; a saber: técnica vocal, solfeo, armonía, contrapunto, historia de la música y del arte en general, ejecutar un instrumento preferiblemente armónico, como el piano, expresión corporal y escénica, Estudiar idiomas. Italiano, alemán, francés, inglés, ruso, etc., y conocimientos básicos de fonética. Un artista en cualquier campo, no puede ser analfabeta. Debe educarse y presto a actualizarse en forma permanente, máxime en esta época de la globalización y así otro tanto para quienes también nos dedicamos a la enseñanza del canto.
¿Cómo vislumbra el futuro de la lírica costarricense en la próxima década?
El panorama del canto lírico en nuestro país yo lo vislumbro muy halagueño. Primero, porque nuestros conservatorios (escuelas de música) están graduando cantantes con una mejor educación integral, son músicos cantantes y no diletantes o amateurs y en Costa Rica el género lírico ahora (gracias también a los medios de comunicación colectiva) tiene un poco más de arraigo. Ha habido espectáculos líricos a teatro lleno. También se está generando un movimiento empresarial del espectáculo lírico, detalle que me parece saludable, pues es además de ser un medio para profesionalizarse es un modo de sobrevivir. Por otro lado están floreciendo academias privadas de canto.
Finalmente, ¿cuáles son sus planes futuros a corto plazo?
Si Dios me lo permite deseo continuar investigando y enseñando a tiempo completo en mi modesta academia de canto desde el año 1979, además de continuar con la labor de extensión y promoción del canto a lo largo y ancho del país. Actualmente soy el preparador vocal de la Asociación pro Arte Lírico en el Teatro Mozart. Asimismo, estoy preparando un “Manual del sonido de la voz cantada” (un folleto multimedia acompañado de un DVD), que permita ver y escuchar los ejemplos, porque la letra escrita es muda y las sensaciones vocales son muy personales. Dichosamente me encuentro en el apogeo de mis facultades y presto mi voz donde se requieran mis servicios ya sea como maestro de capilla, locutor, tutor de técnica de voz hablada para docentes y actores, tenor solista con alguna banda filarmónica de provincia, etc. En fin… ¡vivo y como de y para el canto y el habla!
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